Ya nos hemos más que acostumbrado a lo que es vivir nuestro día a día con Internet, pero como recordaréis (aunque cueste) no siempre fue así. En el artículo de hoy haremos un repaso de cómo ha cambiado Internet nuestras vidas y veréis como nos hemos acostumbrado muy rápidamente a una forma de vida totalmente diferente a la que teníamos antes.

Comprar el periódico era imprescindible

Antes de la llegada de Internet, leer el periódico para estar informado era algo casi imprescindible. Aunque también estaban los informativos de televisión uno no siempre podía verlos a la hora a la que los emitían, por lo que comprar el periódico todas las mañanas o hacerse con algún periódico gratuito era fundamental para saber lo que estaba sucediendo en el mundo.

Si no está en casa tendrás que esperar

Esto fue más bien antes de la llegada del móvil, pero antes no estabamos totalmente localizables en todo momento. Lo más habitual era llamar al teléfono fijo de la casa y en caso de que la personas solicitada no estuviera habría que llamar más tarde cuando esta persona pudiera estar ¡nada de estar conectados y disponibles contínuamente!

Las discusiones de nunca acabar

Con la llegada de Internet, Google y los smartphones se acabaron las discusiones interminables de bar. Ahora con solo sacar el móvil y hacer una búsqueda en Google se acaba con la inmensa mayoría de las discusiones que antes podían provocar una conversación de horas y unas cuantas apuestas. En la mano llevamos el listillo que lo sabe todo y eso ¿ha mejorado el tiempo que pasamos charlando con los amigos en un bar?

La vida de los demás

Vivimos en la época en la que más información tenemos de nuestros amigos y vecinos. Basta con entrar en sus redes sociales para ver fotos recientes suyas, saber que planes ha hecho o incluso qué ha comido. Esto nos ha hecho perder intimidad y ha provocado que las redes sociales sean algo así como un escaparate de la película de nuestra vida.

Menos fotos, pero con más sentimiento

Antes de Internet y los smartphones sacábamos muchas menos fotos, pero éstas ocupaban un espacio de honor en nuestra casa: los álbumes de fotos. Con la llegada de las cámaras a los móviles las fotos han acabado por ocupar espacios virtuales, en ocasiones a disposición de cualquier amigo, pero han perdido ese halo especial que rodeaba a las fotografías familiares de antaño.

Una vida más despreocupada

Con la llegada de Internet y los smartphones hemos podido desarrollar hasta límites insospechados cualquier pequeña fobia o manía que pudiéramos desarrollar. De esta forma en el móvil podemos acceder a las calorías que tiene un alimento, consultar cuantos pasos hemos dado, si podemos encontrar un producto a mejor precio, si va a llover, etc. Tenemos en nuestra mano tal cantidad de información que es tentador acudir a Internet como si fuese el oráculo de Delfos

Invitar a los amigos a casa a jugar

Antes invitar a un amigo a jugar suponía pedir permiso a tus padres para que pudiera venir a casa. Ahora basta con enviar una invitación a través de la consola para poder jugar con tus amigos. Cada uno en su casa, pero con ayuda de micrófonos para que se asemeje en lo posible a tener a tu amigo al lado.


 

¿Y a ti? ¿Se te ocurren otras maneras en las que Internet ha cambiado nuestra vida?

 

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