Con la llegada de Internet, la enseñanza ha vivido una revolución como nunca antes en su historia. La cantidad de contenido e información que es posible encontrar en la web, permite que cualquier persona pueda aprender casi cualquier materia por su cuenta. A esto se ha sumado la revolución de los formatos, el abaratamiento del vídeo y los programas interactivos.

De esta forma nos hemos encontrado con que a día de hoy Internet resulta imprescindible para el estudio de los niños y los adultos, con los riesgos de esparcimiento y falta de foco que esto puede provocar. La realización de trabajos e investigaciones ya casi no se realiza buscando en libros y enciclopedias, sino que se acude a Google y la Wikipedia. Nos hemos acostumbrado a que el conocimiento casi sea una commodity que puede conseguirse con unos pocos clicks.

Asímismo cada vez han surgido más plataformas donde es posible informarse sobre diferentes temas. La primera en surgir de forma más importante fue la Wikipedia, pero con el paso del tiempo han aparecido también muchos tutoriales didácticos en youtube y finalmente los famosos MOOCs.

MOOCs y la educación a distancia

La llegada de los MOOCs (Massive Open Online Course, es decir cursos masivos online) ha cambiado totalmente el panorama de la enseñanza online. A raíz de su éxito han surgido numerosas plataformas donde se ofrecen este tipo de cursos. Asimismo también las escuelas de negocios y universidades se han empezado a animar a ofrecer este tipo de cursos que, aún sin tener tanto prestigio como los presenciales, se están consolidando como un mecanismo de aprendizaje potente y eficaz.

¿Cómo funcionan los MOOCs?

Estos MOOCs suelen encontrarse en plataformas como Udemy, Tutellus, Coursera, etc. Los hay gratuitos y de pago y de numerosas y variadas temáticas. Una vez accedemos a un curso tenemos acceso a diferentes lecciones que están disponibles en vídeo y tras la visualización del mismo la plataforma considera que has superado esa lección, a no ser que incluya también algún tipo de cuestionario, algo que lo cierto es que es poco habitual de momento.

Normalmente si incluyen algún tipo de calificación es porque esos cursos vienen acompañados de una certificación de enseñanza digital, aunque hay muchos casos en los que ni siquiera es necesario pasar esta evaluación, como en el portal Udemy que tiene una certificación que puede incluirse fácilmente en el perfil de LinkedIn.

La fiebre por los howto y tutoriales

Además de los MOOCs han aparecido muchos canales en Youtube de tipo “How to” o en español “cómo hacer”, en el fondo se tratan de tutoriales que enseñan como hacer algo. Se trata de contenidos educativos con un enfoque muy practico destinado a satisfacer las necesidades del usuario en un periodo de tiempo muy corto.

Destacan entre este tipo de canales los dedicados a maquilaje y belleza que han conseguido una gran relevancia y popularidad en los últimos años, pero también han destacado otros muchos de cocina, ejercicio físico y manualidades.


¿Has usado alguna vez cursos de este tipo para aprender? ¿Qué te han parecido?

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